sábado, 9 de noviembre de 2013

Gruyère, paraíso del queso





Perdido entre montañas y el espesor del verde se encuentra Gruyère, envuelto en un aroma a queso y en ese ambiente medieval que te transporta a muchos años atrás. Es inevitable poder resistirse a comer una exquisita fondue o una típica raclette suiza, o cualquier tipo de chocolate Cailler de la fácbrica que se encuentra también en el pueblo. 
La raclette es un queso de origen suizo, en concreto del canton de Valais, hecho a base de leche cruda de vaca. Este queso se prepara en una plancha especial en el que, una vez fundido se coloca sobre patatas cocidas (con  la piel) y se acompaña de bacon y verduras como cebolla o pepinillo. Y por supuesto de las especias especial raclette.









Además de este maravilloso pueblo de postal con su correspondiente castillo, no os podéis perder el famoso museo HR Giger, dedicado a Hans Ruedi Giger, artista suizo que ganó un oscar en 1980 por los "Mejores efectos especiales" de la película Alien. En 1990 montó una exposición sobre sus obras de arte en el castillo de Gruyère, al artista le gustó tanto el pueblo que decidió crear un museo en la casa medieval Chateau St Germain, que tuvo su inauguración en 1998. Desde entonces podemos encontrar allí sus obras. 



Justo enfrente del museo podemos encontrar el Giger Bar Chair, que se trata de un bar cafetéria que está en su totalidad decorado al estilo de este artista, con todo un mobiliario cavernícola de huesos que cubren todo el bar. Un sitio muy original donde pararse a tomar algo y entrar en calor a un precio muy razonable (pensando en francos, claro). 





Gruyère es el típico pueblo de cuento, que nos traslada a otra época y, al entrar en él, no podemos evitar pensar en una de las series que marcó nuestra infancia: Heidi. Y en su cancioncilla.


                                                 

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