Un día como hoy hace una semana, hacía un bonito día de primavera, y yo decidí investigar para llegar a la orilla del Lago Léman. Me encontré con uno de los sitios más tranquilos y bonitos en los que he estado nunca, y ahí pasé la tarde... Allí puedes tirarte horas respirando paz, escuchando únicamente el oleaje del lago entre las piedras y el revoloteo de los patos.








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